QUERIDO SANTA…
Este año me porté muy mal, hice el peor de mis torneos, estuve en los últimos lugares de la tabla casi todo la temporada y una vez más le fallé a mi afición. Pero se que tú eres bueno y quería pedirte volver a ser ese gran equipo que he dejado de ser. Para éste año que está apunto de iniciar pediré sólo tres cosas: Que mi restructuración funcione, que mis refuerzos millonarios no me fallen como los que me has concedido años atrás y que regrese ese futbol alegre, que da espectáculo, que me lleve al campeonato y poder así darle satisfacciones a mi afición. Santa por favor quiero regresar a ser un equipo competitivo…
La Navidad ha llegado y con ello la costumbre de esperar a que Santa Claus nos traiga los mejores regalos, como el caso de las Águilas del América, quienes tienen una buena lista que encargarle al gordo barbón de traje rojo para éste 2009. La restructuración del América ahora sí va en serio. Las águilas ahora sólo tendrán que concentrarse y dejar atrás "un ciclo muy malo", se entiende que los de Coapa tendrán que volar y ser un equipo "maduro y fuerte". Un equipo que necesita tomar impulso, recuperar la confianza y regresar los festejos a los americanistas que hace mucho que no se los da.
Es evidente que ahora, hay poco por festejar. A este equipo del “Pelado” debe hacer olvidar con hechos la peor vergüenza que resultó terminar en el lugar 13 de la tabla general y recordar el compromiso ineludible con su historia, sus colores y su afición. En estas fechas sería importante que pidan en sus deseos a Santa Claus un mejor 2009, que sus refuerzos de lujo esta vez si funcionen y llenar de felicidad a su afición azulcrema.
Sería quizá tiempo de que él América aprendiera otra vez a salir bien librado de los compromisos que como equipo grande debe resolver. Inmediatamente, encaminarse y salir a comerse en cada minuto el balón. Responder a los miles de aficionados que seguramente se darán cita en el Azteca y que se quieren acostumbrar de nuevo a ver ganar a su equipo, aunque el estilo y la mística de hoy no sea como los de antes.
Dice un viejo adagio empresarial: ¿cómo quieres que cambien los resultados que das si continúas haciendo las cosas de la misma manera? Me parece que en Coapa no lo han entendido. Tanto en lo deportivo como en lo mercadológico es un club que se ha quedado rezagado y rebasado por escuadras que han ido creciendo y que le han ido quitando protagonismo, ya que al margen de los resultados deportivos, las Águilas del América se ha encargado de ir apagando el sentido de pertenencia y afiliación emocional entre su afición.
Necesitamos un América poderoso, que compita de tú a tú con Chivas, Cruz Azul y Pumas, que desarrolle una rivalidad de verdad con Pachuca y Toluca, que vuelva al plano internacional y que sea el rival odiado de México.
Créanme, independientemente de quién sea tu equipo, a nuestro futbol nos conviene que los azul cremas vuelva a pintar y no se ande dando tumbos con su prestigio y tradición que tanto trabajo costó forjar. Se han escrito ya tantas líneas en los últimos años sobre la llamada "crisis" en Coapa, que honor a la verdad más que parecer un momento pasajero ya se está convirtiendo en un estilo de vida. Afrontémoslo, estás Águilas sólo viven de lo que en su momento grandes nombres le dieron a la institución pero que hoy simplemente son parte de un pasado que a muchos jóvenes ni les tocó sentir.
La tradición es muy importante, pero se debe alimentar a diario, y no me refiero a que obligatoriamente ganes títulos ya que aquí entran factores que están fuera de tu control, lo que sí es que al menos dentro y fuera del terreno de juego se vea pasión por los colores y orgullo para defender un pasado. Eso hace mucho que no se ve por esos rumbos.
Ya sabemos que las Águilas simplemente no levantan el vuelo y lo penoso es que están arrastrando con toda una estirpe ganadora que se había construido y de paso están aniquilando la afición de muchos jóvenes que no encuentran razones de peso para hinchar por un club que nos ha demostrado innumerables ocasiones que se muere de nada.
Las Águilas hicieron de un equipo pequeño una gran institución que llegó a acarrear masas a nivel nacional y con la cual muchos jóvenes de ese entonces se identificaron por ser una organización dinámica, moderna y sobre todo triunfadora. De estos tres atributos que acabo de mencionar hoy queda muy poco.
El equipo está inmerso en una mediocridad que da pánico, jugadores de sangre caliente que cuando llegan a Coapa se contagian del pecho frío y se vuelven témpanos sobre el terreno de juego. Entrenadores tanto del primer equipo como de las inferiores que da la impresión que están más comprometidos con terceras personas que con el club y de los dirigentes ni hablar, llevan años poniendo su mejor esfuerzo económico pero al final los números son fríos: Un campeonato simplemente raquítico.
En esta reingeniería que vive él América en donde al club ni cosquillas le ha hecho la crisis financiera que atraviesan las economías del mundo. Parece ser que los regalos de Santa les llegaron por adelantado, porque tan sólo en los últimos refuerzos que ha contratado considerando el de Pável que ya es oficial ha gastado casi 17 millones de dólares. Esperemos que ahora sí vaya mucho más allá de su discurso y esperando que el América, ahora sí juegue al futbol y más que esto, salga a ganar los partidos.
Tal parece que después de los pésimos resultados del equipo en los dos torneos de liga anteriores, la directiva azulcrema ha abierto la cartera para contratar fichajes que oscilan entre los dos y los cuatros millones de dólares.
Ahí está el caso de Andrés Chitiva, mediocampista colombiano, Jean Beausejour, delantero chileno, que ha jugado en Brasil, Suiza y Bélgica. Dos refuerzos más, los mexicanos Juan Carlos Valenzuela y Edgar Castillo. El primero, salido de Tecos de la UAG; el segundo, de Santos Laguna. Por su parte, Reyna se desvinculó del San Luis y llegó al Distrito Federal. Se contrataron los servicios de Fernando Ortiz, defensa argentino procedente también de la Comarca Lagunera, que llega a la defensa americanista para darle “orden y experiencia”. Tan sólo de los anteriores casos, la suma de lo desembolsado alcanza los 12.8 millones de dólares. Pero falta adicionar los 4 millones que el Club América le ofreció al mediocampista mexicano Pável Pardo.
Ya con Pável, el total alcanza los 16.8 millones de dólares, cantidad que incluso podría aumentar con la posible contratación de un delantero de renombre, cuya carta se cotiza entre 5 y 7 millones de billetes verdes.
Así es como las Águilas quieren retomar el vuelo y encarar un año 2009 lleno de victorias, dejar en el olvido los fracasos, brindar alegrías y la más grande satisfacción para un aficionado ver a su equipo ser campeón.
Santa prometo portarme mejor el próximo año, no defraudaré ni a mi historia, colores ni a mi afición, pero tráeme todo lo que te pedí….
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ATTE: LAS ÁGUILAS DEL AMÉRICA
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